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Balmapop 2017: gritos melódicos

En menos de tres días ya se habían agotado las pulseras, y buena parte del público ya había llegado a la hora de partida anunciada. Lo primero podría no significar mucho, considerando que son pases gratis, pero en una ciudad donde la difusión es difícil y cada vez es más normal que haya más de un evento al día, es fácil perderse de algo.

Pero Balmarock y éste, su hermano de dos años, Balmapop, ya están en el radar de los veinteañeros penquistas, que entre las 5:30 y las 6:30 llenaron Balmaceda Arte Joven. Fue por un retraso en la prueba de sonido de Miss Garrison que el ingreso a la sala se hizo una hora después de lo esperado, circunstancia beneficiosa para el número de apertura.

Fue Giyil quien partió tocando los temas de su EP debut (“Sempiterno”), con una puesta en escena novedosa y un sonido en vivo que le da una vuelta de tuerca a las canciones de guitarra acústica con un pequeño pero importante detalle: un baterista con un pad de percusión electrónica. Luego, sumaría pistas de apoyo que develan su cara más dream popera, una producción inquieta que es un aire fresco en el sonido penquista. Hay que seguirla con atención.

Foto por Paul Villarroel

Los santiaguinos de Playa Gótica mostraron cómo crecen en vivo las canciones de su “Amigurumi” (2017), en buena parte gracias a su carismática vocalista y líder, Fanny Leona. El fascinante híbrido de pop oreja tocado como si fuera punk o noise permite karaoke, baile y mosh, muchas veces al mismo tiempo.

Foto por Paul Villarroel

Adolescentes sin Edad mostró su primer EP homónimo, que mezcla el post punk con la vocación shoegaze. Es justamente este último atributo el que más brilla en vivo, donde logran crear atmósferas guitarreras en canciones de 3 minutos. Todo un mérito a la brevedad y la concisión.

Foto por Paul Villarroel

Los Patio Solar fueron el show más agitado de la noche, con karaoke y crowdsurfing incluido. La sensibilidad indie y las guitarras que pasan de melódicas a furiosas en un pestañeo provocan una respuesta emotiva y corporal que hace imposible no querer estar involucrado en el ajetreo y el coro, especialmente cuando tienen letras tan melancólicas como las de “Casa Nueva” o tan visuales como en “Al Sur”.

El poco tiempo de montaje y chequeo a su complejo equipo fue lo que le jugó en contra a Miss Garrison. El pad percusivo, el tom de piso, los efectos de la voz y el Kaoss Pad –todos a cargo de Fran Straube– pocas veces funcionaron al cien por ciento. Pese a la visible frustración de la vocalista, logró salir del paso en cada ocasión y el pop minimal del conjunto, uno tan electrónico y atmosférico como ambicioso, al final del día brilló como la joya que es.

Foto por Paul Villarroel

Revisa las fotos del Balmapop 2017 acá.

Por | 2017-11-21T12:16:52+00:00 Noviembre 21st, 2017|Sin comentarios

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