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La inquieta exploración de Giyil

Las decisiones de Giyil dan una pista de su carácter: luego de dejar a su banda madre (Mädel, con quien había editado el disco “Cautivo”) para preparar la PSU, decidió desertar de la universidad para dedicarse exclusivamente a la música. Y la tarde del 17 de noviembre, en el segundo Balmapop, demostró que posee buenas armas para esa batalla.

Aunque tiene una voz dotada y expresiva en la que fácilmente podría descansar, el de Giyil es un show inquieto y que busca el valor agregado: cuando toca una canción con guitarra electroacústica, si no se hace acompañar por una percusión electrónica, tiene a su baterista llenándola con brillo en ánimo performático. Y el resto del tiempo, ocupa pistas con bajos y hats traperos, sintes generosos en reverb y ocasionales armonías vocales grabadas por ella misma, a la Lorde.

Compone principalmente en guitarra, pero sus tracks tienen una producción minimalista que toma referencias de la música popular y de vanguardia, haciéndolas propias en un estilo que ella ha bautizado como soft-dark pop.

Foto por Paul Villarroel

“Pasé de hacer rock-pop fusión a algo con más secuencias y a trabajar con un pad electrónico”, cuenta Giyil esa misma tarde luego del concierto en Balmaceda. “La guitarra va en los shows simplemente porque me ha costado encontrar músicos que tengan el tiempo que yo requiero para los ensayos”.

Su primer EP se llama “Sempiterno”, y ya ha sido editado físicamente por Balmarecords en una versión que no será la final, básicamente porque trabajó con dos productores distintos y quiere tener la mano de uno solo para lograr unidad estética antes de lanzarlo oficialmente.

“De repente uno dice ‘para qué ponerle tanto’, si al final estamos haciendo música para el público en general y no para músicos ni productores, pero igual es mi primer trabajo y yo creo que se merece un buen resultado”, cuenta la música.

Será esa versión terminada la que llegará a las plataformas digitales, como YouTube y Spotify (donde ya se puede oír su primer single).

Foto por Paul Villarroel

¿Cuándo comienza el proceso compositivo de este EP?

Cuando iba en tercero medio más o menos. Como que tenía un par de canciones guardadas y otras que compuse para el EP. Cuando estaba en Mädel siempre las canciones que hacía iban para esa banda, pero igual dejaba algunas de lado porque sabía que se venía algo más adelante. Más que nada fueron esos los temas que llevé a la grabación. Tenía las canciones exactas, y a lo más una que no iba en la temática del EP.

¿Cuál son las canciones más antiguas del disco?

Todas. La más antigua es “Mi alma en la luna”. El single, “Besos que asfixian”, fue compuesto para que estuviera incluida en el disco.

¿Con quiénes trabajaste “Sempiterno”?

Con Rodrigo Droguett (Mantarraya) hice el trabajo completo de dos canciones, y otros temas fueron sólo grabados por Rodrigo, y mezclados y masterizados por Pablo Ramos. Ahora estoy esperando a un productor con el que voy a trabajar las canciones de nuevo para que queden todas niveladas y después masterizarlas con otro productor.

¿Tienes visto esos nombres ya?

Pretendo trabajar con el Nano Valenzuela y me gustaría masterizar con Chalo González.

¿Cómo fue el proceso de producción de las canciones de este EP? Tiene harto de dream pop y hasta de electrónica y rap, lo que lo hace bien interesante.

Trap, más que rap en realidad. El proceso fue difícil porque yo antes escuchaba sólo cierto tipo de canciones, que eran las que tenía en el celular para no tenerlo vacío. No renovaba discos ni escuchaba artistas. Y cuando salí de la U me propuse escuchar un poco más de música de todos los estilos. No me he cerrado a sólo escuchar pop, pero sí tuve que estudiarlo porque era más o menos desde donde empecé a trabajar.

¿Y qué influencias tiene el disco?

No tiene influencias de casi ningún artista. O sea, tiene como pequeños detallitos que yo quería concretar y para eso necesité buscar referencias para mostrarle al productor. En ese sentido, tiene un poco de Lana del Rey, de Melanie Martinez, de 11:11 y de Blackbear también. A Björk la descubrí cuando estaba terminando el disco ya.

Por | 2017-12-01T18:43:01+00:00 Noviembre 29th, 2017|Sin comentarios

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