“Sentimentales” de Ineino: hacia una travesía emocional

Seré sincero. Cuando escuché por primera vez este disco las canciones tenían otro orden. “Hagámonos Planeta” -lanzada en abril del año pasado- era el tema que abría un listado que, de alguna u otra manera, no produjo en mí la misma sensación que la helada noche del 7 de julio, cuando se librero completamente a través las plataformas digitales. Sonó de corrido. Probablemente no lo percibí del todo al instante, pero sin querer respondí en una travesía emocional que caló hondo y, claramente, la confluencia de esas 11 canciones que componen “Sentimentales” cobraron sentido. Ahora sí, encajémoslo todo. 

A principios de septiembre de 2018 se publicaron tres canciones que pudieron haber sido mi más reciente recuerdo de Ineino. El cantautor, oriundo de la localidad de Carampangue, compartía un álbum split junto a Niñopolar, publicado bajo el título de Gloria y también editado por el sello local Malva Discos. Pensé que ahí estaba la novedad y declaración del músico; canciones que devenían y respondían a la intimidad, pero esa que es más reposada o apacible (salvo, quizá, “El Mismo Día”). Sin embargo, un mes después, el 15 de octubre, se publicó de manera individual “La interrogación de los lunáticos”, un idóneo interlocutor para Hagámonos Planeta”, con el que, por el contrario, ya asemejaba un Ineino más efusivo para conectar con esa interioridad.

Fotografía: Kareén Fredes

Respondí a la idea de un aperitivo cuando vi los dos singles anteriores insertos en “Sentimentales”. Claro, puede que ahora todo tenga más sentido respecto a un trabajo que abraza un pop experimental cargado al uso de samples, secuencias, grabaciones de campo, guitarras acústicas y tonos altos y desgarradores que inmutan hasta en lo más profundo del ser. Sí, es un estado, varios, tal vez. Un vaivén que viaja y sube y baja y choca y se abraza y separa y vuelve a subir para cuestionar, poner de rehén y asfixiar cualquier euforia o alegría que se asome antes de insertarse los auriculares. 

A diferencia del primer LP, “El feto que dibuja tu oreja” (2017), en este nuevo álbum pareciera que Ineino compone y arregla las canciones pensando en un resultado propio y no en un cúmulo de temas que no entraron en alguna otra discografía. Estas son cartas, notas de puño y letra que nacen desde la propia necesidad y en donde la incertidumbre no pretende ser un destino final. 

Por otro lado, la sonoridad y diversidad en ritmos es otro riesgo clave que le proporciona identidad tanto a la misma obra como al artista. En ese sentido, canciones como “No Té Recuerdo” (que abre el disco) o “Caí Caín” gozan de un compás mucho más bailable y liberador, si lo comparamos con material de años anteriores.

Ineino en el lanzamiento NO X C, el mes pasado, luego de haber estado un año sin tocar en vivo. Fotografía: Ineino

Puedo recorrer -no sin dificultad- hacia lo más lejano de este horizonte de canciones con letras romantizadas, metaforizadas, con tintes de ironía y ritmos que divagan como estados de ánimo cualquiera. No es casualidad que títulos como “Culiemos” prosigan de la antesala que es “No Té Recuerdo” o que la dolorosa y delirante dupleta “Blondor” (quizá lo más parecido a lo que conocemos por sus inicios) y “Lucía” se ubiquen casi a la mitad del LP o que las experimentales “Colorín Colorado” y “La Interrogación de los Lunáticos” concluyan esos casi 38 minutos. Creo que ya percibí mejor esa primera escucha.

Con este disco me creo que Ineino no es el nombre que solo queda impreso en el cartel de un festival de música ni la pose que nutre convenientes imaginarios de rock y Concepción. Tampoco es la garantía, ni el ex miembro de Inarbolece. Ineino es el diálogo de un estado, difícil, sí -a veces más de lo que quisiera-, pero que es franco, personal y va en movimiento. ¿Cómo no pensarlo, por ejemplo, después de encontrarse con detalles como que cada canción del disco (que se encuentra en Youtube) tiene su propio video casero? La propuesta artística del proyecto va mucho más allá que la presentación sobre un escenario rodeado de gente.  

Seré sincero. Gracias Ineino por cambiar el orden de las canciones. Este sí que era el disco que no esperé. El que me removió y afligió, y está bien, de eso se trata ¿no? Los sentimientos son inesperados y espontáneos, ¿o no es sólo eso? 

“Sentimentales” fue compuesto, grabado y mezclado por Joselías Riquelme entre julio 2018 y enero 2019 en Estudio Itinerante Magenta. Además, contó con la participación tanto de Francisco Holzmann en la masterización (Clio Mastering), como con Francisca Bustamente en el arte y diseño de la carátula. El álbum, lanzado bajo el sello Malva Discos, está disponible a través de las plataformas digitales Youtube, Spotify, iTunes, Apple Music y Deezer.

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